El extraño fenómeno llamado Félix Salgado - Revista Acapulco

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lunes, 15 de marzo de 2021

El extraño fenómeno llamado Félix Salgado



* Una tormenta mediática en su contra, movimientos feministas que piden su cabeza, ausencia mientras otros ya hacían campaña… ¡y se mantuvo siempre arriba en las encuestas!


José de la Paz Pérez


“La historia de la lucha por la democracia en Guerrero no podría explicarse sin Félix Salgado Macedonio”, palabras más, palabras menos, expresó un día el mismísimo Zeferino Torreblanca Galindo quien, como es bien sabido, hizo historia en Acapulco al derrotar por primera vez al PRI (1999), hazaña que repitió a nivel estatal cuando se convirtió en gobernador (2005).


Y en efecto, el papel que ha jugado el hoy candidato registrado del partido Morena en la escena política de Guerrero y del país, le está alcanzando para mantenerse en las preferencias electorales no obstante las acusaciones que pesan sobre él y el uso que medios le han dado y que ha derivado en un auténtico linchamiento político.


La tormenta que pasó sobre la figura de Félix ya hubiera arrasado con cualquier otro personaje que hoy se precie de popular entre los electores.


En estos momentos nadie sabe a ciencia cierta qué pasará con el oriundo de Las Querendas, y todo está en manos de la autoridad judicial, de cuyo veredicto depende que haya o no toro para rato


Independientemente de cuál sea el fin de esta novela, lo que quedará para la posteridad en la historia política de Guerrero es cómo escaló este caso incluso al ámbito internacional al llegar a las páginas del influyente diario estadunidense The New York Times.


Lo que sí es cierto es que, si alguien tuvo el poder de quitar de la jugada a Félix, no lo quiso hacer, ¿por qué?, porque las consecuencias estuvieron totalmente calculadas, pues bajo la sospecha de que se trata de intereses políticos, más que de justicia, los felixistas –que en Guerrero son mayoría- no aceptarían así nomás el sacrificio, que le quitaran la candidatura “a la mala”.


Y el otro lado de la moneda, que seguramente fue el temor de un sector de las dirigencias local y nacional de Morena es que, como hoy va finalmente como candidato, seguramente habrá manifestaciones de rechazo bajo el argumento de que se está postulando a un agresor de mujeres.


Es decir, pase lo que pase, fuera o no fuera “El Toro sin cerca”, se esperaban respuestas negativas de una parte de la sociedad, por lo que la decisión tuvo que ver con cuál escenario era menos peligroso, con cuál se garantizaría el triunfo, pero también se tomó en cuenta con cuál decisión se haría justicia, pero de a de veras, no la que induzcan los medios de comunicación o grupos de intereses políticos o económicos.



GANA DE TODAS, TODAS


Desde que comenzó al proceso para buscar candidato en Morena, Félix se mantuvo quieto, no hizo pre campaña, sabía seguramente que tenía –y tiene- un gran “colchón” de popularidad que le alcanzaría, primero, para ganar la elección interna. Desde entonces, cualquier encuesta que se hacía, hiciera quien las hiciera, las ordenara quien las ordenara, ganaba.


Y así llegó a la medición oficial en la que participaron 18 aspirantes; “El Toro” se impuso con facilidad. Vinieron las protestas, de todos sabidas, que cruzaron fronteras y se ordenó reponer el proceso, se hizo una última encuesta y, hasta donde se sabe, la volvió a ganar.


En la última medición, hecha esta vez ante mujeres únicamente, Salgado Macedonio resulta, paradójicamente –por la guerra que hay en su contra- como un personaje respetuoso y honesto y, de nuevo, barre en la encuesta.


Por eso no es nada raro que partidos políticos estén metiendo más ruido a un problema interno de Morena en el sentido de que no debería ser el candidato, postura que se antoja más como una muestra de miedo y no un afán de exigir justicia, pues en sus mediciones de popularidad han de saber que, a pesar de todo, Félix sigue arriba en las preferencias.


SE CRECE AL CASTIGO


Y sí, hay una urgencia de que “El Toro” sea bajado de la carrera por la gubernatura porque hay en el ambiente un raro fenómeno: parece que Félix se crece al castigo; de hecho, lo han golpeado tanto que desde hace rato navega con bandera de víctima, lo que nos hace recordar a Andrés Manuel López Obrador, quien fue tan golpeado por los medios tradicionales, que terminó ganando la elección de manera contundente.



Un grupo de mujeres se manifiesta en contra del abanderado de Morena, y surge otro frente feminista en su defensa para aclarar que no todas están en el mismo barco, que no se trata de una lucha de todas las mujeres contra Félix, sino que hay quienes creen en él.


Incluso Adela Román, la presidente de Acapulco, quien ya había dicho que respetaba el resultado de la encuesta en favor de Félix y que mejor buscaría la reelección, después, en el marco de las protestas por el Día Internacional de la Mujer, había reculado y esperaba que cayera aquel para tomar su lugar como abanderada. “Que dé la cara” azuzó frente a féminas que le “vitoreaban”.


El blindaje social de Félix es muy grande sin duda; ya lo quisieran otros que buscan algún cargo de elección popular en estos momentos.


No sabemos si le alcance para ganar, muchos dicen que sí, pero de que va a dar dolores de cabeza en el futuro inmediato, los va a dar.


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